lunes, 21 de septiembre de 2009

Víctima de mi propia estupidez...

Dice don Albert Einstein que "sólo hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana [...]"


Pues si... En efecto, yo siempre he sido fiel a la frase.. Claro, siempre la arrojé por allí en los lugares circunvecinos donde actúan individuos q más bien clasifican de animales y no de humanos (x eje: La muni, el hospi, etc). Pero este sábado ¡yo misma me convertí en víctima de esa estupidez tan infinita!

Me tomé unas buenas vacaciones, visité la familia, hice mis compras, salí de fiesta con l@s amig@s, y al final, calculé dejar dinero suficiente en mi cuenta para subsistir por una semana hasta mi nuevo pago. Todo estaba fría mente calculado, y como además odio San José (lo siento, no lo puedo evitar, soy india), planeé mi rápido paso por la capital con un práctico billetico de ¢10 mil, que sería suficiente para mis 12 horas de viaje entre los buses insalubres y las sodas asquerosas q me toca frecuentar en el transcurso. Todo normal.

El pequeño detalle, fue que en la madrugada, en lo q me alistaba para tomar el bus de las 5:00.am -el primero de 4- mi hermosa madre me pidió algo de dinero; yo -más dormida q otra vara- "sabiendo" que tenia 15 rojos, le extendí un puma que pensé era un tucán..... ESTUPIDEZ #1

Cuando me bajé a desayunar (y ya pa' colmos cuando me había bebido el delicioso chocolate caliente del Cerro e la muerte) me percaté de que sólo contaba con 5 rojos que ahora, se habían reducido a ¡4,645 para ser exactos!.. Por un momento me pasó por la cabeza aprovechar q en el bus iba gente del terruño, pedir mil pesos prestados y decirles q se los cobraran a mi papá en lo q volvieran... Pero ¿para qué? la pena me ganó. Ni hablar, hice algunos cálculos matemáticos -¡cn lo mala q soy para eso!- y concluí q si un pasaje vale tres mil y resto, y el taxi lo más q me cobra son dos rojos de terminal a terminal, pues, tenía apenas lo suficiente para hacer la jornada. En todo caso, tenía mi tarjeta para pagar el primer tickete, lo q me dejaría hasta con dinero extra. ESTUPIDEZ #2

....Y como le gritaría yo usualmente a quién se equivoca: "Wroooong!!!"
Tomé un taxi. El taxista, unos metros antes de la terminal paró el carro, y me dijo -más cm una orden q una petición- que me bajara a esperar ahí el bus q ya iba a pasar para que no me agarrará más tarde. Yo le alegué, q de ninguna manera me iba a quedar ahí, q me daba pavor y q ¡¡¡x eso había tomado un taxi -imbécil-!!! Él, sin prestar la menor atención, me apresuro y me señalo el bus que ya se acercaba y le hizo parada... En ese momento me dijo: "son 3mil" ¡O.o! ¬¬... Sí. ¡Me dejé meter el dedo! al ver al chofer del bus cerrando la puerta del maletero cn mi maleta adentro, y así fue cm quedé con un saldo a favor de un rojo y un menudillo.... ESTUPIDEZ #3

Comienza aquí la ESTUPIDEZ #4: El bus al que me acababa de subir no iba directo a mi destino final, sino al pueblo antes de este. El chofer OBVIAMENTE no porta máquina que me permita pasar mi tarjeta. Y en ninguna de las 2 paradas q harán hay un cajero automático. Sólo tengo un rojito y el pasaje cuesta 3, sin contar que desde donde debía bajarme aún me faltaban 2 buses más que tomar (y PAGAR).
OK. ¡Q no cunda el pánico! aún estoy en control... Tengo un par de amigos en ese pueblo que podrían ir a mi encuentro.
Amiga 1: "Con mucho gusto, claro!"[...] "¿Q? No, a esa hr no puedo, soooorry :("
Amigo 2: "Dejé su mensaje después del tono..."
OK. Ahora sí que no tengo a nadie, el plan C de este asunto es: bajarme en la parada de descanso del camino y hablar con el chofer apelando a su compasión. PERO, me quedé dormida para entonces y cuando desperté, la gente ya habia subido de nuevo al bus y el Señor Conductor (un hombre en sus 50's, gordito y con cara de simpaticon) esta frente a mí diciéndome: "son 3 mil seiscientos" ESTUPIDEZ -garrafal- #5
Abrí los ojos, muy muy abiertos, miré mi billetera, la tenía entre las manos, y cuando iba a responderle q no tenía esa suma.. Se me quebró la voz ¡y comencé a llorar cm cuando tenia 6 años y estaba asustada! Entre mi lloriqueadera (que juro no era para manipular cm en otras ocasiones) le dije que no tenia dinero, y le mostraba la cartera insistentemente, mientras le explicaba estúpidamente que traía muy poco efectivo y el taxista me cobró más de la cuenta...
Don Conductor (cm la mayoría de los hombres d la tierra) no entendió los maullidos llorosos pero se conmovió hasta el alma ante el llanto de una dama -q bien pudo haber sido su hija, madre, hermana o esposa- ¡que había sido asaltada!... Esa fue la conclusión a la q el llego, aunque yo nunca la mencione; pero que me dejo viajar de gratis.
Sí. Fue horriblemente degradante haber llorado frente a todos los humanos vinos del bus que enfocaron sus ojos de curiosidad -sino burla- hacía la Magdalena. Pero encontre humanidad.


Todo lo anterior me dejó una lección a mí, a mí que rajo de ser friamente calculadora y precavida en mis planes y super experimentada viajera. Para q vea q hasta al mejor mono se le cae el banano, y que mi estupidez sigue siendo tan infinita cm la del resto de la humanidad.. Incluso tanto cm para hacerme víctima de ella.

I ♥ DJ'S

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Jess on the deck!

Jess* on the decks!

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☼♪♥♫♥♪☼